Juro que no sé qué decir, qué escribir,
qué vivir o sentir, qué soñar, por qué reír.
Sube la marea y la observo de costado,
viejos sueños vienen,
no estoy a tu lado,
no sé quién te tiene,
no sé quien me quiera,
al final todo se calma, sólo sube la marea...
Y juro que no sé por qué, pero todo es tan pesado, que las suelas son ladrillos y las palabras estocadas. Pero pienso en utopías, en horizontes y fronteras, y me alejo en la lejanía de mi pasado lejano. ¿Cuándo sube el mar? Cuando la Luna lo aprisiona. ¿Cuándo te pones a pensar? Cuando las cosas se complican... aunque sólo suba la marea...
ResponderEliminarGuau. Primer comentario en mi blog y de esta forma... El desencadenante de que me decidiera a abrirlo fue leer el tuyo. Gratificante.
ResponderEliminarGracias por pasarte. Nos leemos.