Hoy he visto una nueva publicación de una amiga, también escritora. En ella lamentaba el descuido de su niñez al no haber guardado los dibujos que su abuelo le había regalado por aquel entonces. Quisiera dedicarle esta entrada a ella, a su abuelo y a todos nosotros, pues todos tenemos un familiar al que tal vez no hemos hecho el caso necesario o creemos que podríamos haber hecho mucho más con ellos. Es cuando están enfermos y, en último término, cuando mueren, cuando realmente nos damos cuenta de estas cosas.
Si por suerte tienes a todas las personas que quieres a tu alrededor, disfruta cada día a su lado como si fuera el último, guarda cada dibujo en cada regalo en un baúl. Haz lo propio con cada palabra y aprisionala en tu recuerdo, pues algún día querrás recuperarlo.
Un abrazo muy fuerte, Crys, y otro para todos vosotros. Hasta la próxima.